viernes, 2 de mayo de 2014

El manicomio

Dormido en su inconsciencia despertó en su locura, siempre había estado ese lugar, desde que nació, no conocía nada mas, era un manicomio enorme con demasiados pacientes para ponerse a presentar.

Él quería escapar, huir, olvidar, había escuchado leyendas de valientes que se fueron en noches frías y atardeceres de fuego. Él no tenia pistas, estaba perdido y asustado, es que la locura en ese lugar era tal que los pacientes no tenían libertad, ¡pero decían que si!, “están muy locos” pensaba el. La mayoría de los días trabajaban sin cesar y regalaban su vida por un pedazo de papel y unas piezas de metal, “están muy locos” pensaba el. Basaban su vida y actos en un mito de hace dos mil años, profesionales en hipocresía vestían y lucían trajes costosos, mientras a su lado los desamparados morían leprosos, “ellos se lo buscaron”, decían, “están muy locos” pensaba el. Sonreían por ignorancia y leían para aumentar su arrogancia, llamaban arte a algo que se compra y se paga, pero se olvidaban del alma, ¡del alma!, que eso llevaba, “están muy locos” pensaba el. Acaban con llamas de vida, a veces por ambición, supuesta necesidad o maldito placer, pero siempre justificados en que su libro de hace dos mil años se los permitía hacer, “son solo animales”, decían, “están muy locos” gritaba el. Tenían la conciencia tranquila , dormían sin pesadillas, pero por dentro su alma arrepentida de nacer lloraba cada anochecer.

“Debo huir” grito con desesperación y mas aun cuando se entero que su alma la noche anterior lloro sin consolación.


Mil alternativas, mil opciones, cada una descartada, porque en ningún lugar de verdad se liberaba. Converso con su alma una noche, dos noches, un mes, un año, y ella aun continuaba, le daba analgésicos literarios y inyecciones de do, re, mi, fa, sol, la ,si, pero sabia que su alma agonizaba,  entonces hizo un pacto, un pacto para liberarla, la vida le daba si ella le permitía volar con él a la eterna nada. El pacto se acordó, tomo un revolver y se inmolo, fue así como por fin en una noche de leyenda su cabeza exploto, escapo y todo olvido.




4 comentarios:

  1. Vivimos en un manicomio. En un sinsentido. En una prisión de la que es muy difícil escapar porque vayas a dónde vayas se repite el mismo plano. Apenas se rompe lo uniforme.
    En fin: sobrevivamos cómo podamos!
    Un abrazo.

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  2. Bueno, parece que huir -después de todo- no es tan difícil.
    Abrazos, siempre

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  3. A veces es la única salida que le vemos a esta sociedad, pero en realidad hay otras maneras menos drásticas de liberarse, sólo es cuestion de ingeniárselas bien. Saludos :)

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